KGL implementa un proceso de inspección de calidad que abarca las etapas de producción y entrega de piezas de precisión personalizadas.
Tras la configuración del dispositivo y del programa, KGL fabrica e inspecciona la primera pieza. Las dimensiones críticas se miden con una máquina de medición por coordenadas (MMC) según sea necesario, mientras que las demás se verifican con calibradores y otras herramientas de medición. La producción en serie comienza solo después de que la primera pieza haya superado la inspección.
Durante la producción, los operarios realizan autoinspecciones periódicas de dimensiones críticas y mantienen registros de inspección. Los inspectores de calidad también realizan inspecciones regulares para revisar los parámetros del proceso, los registros de autoinspección y las condiciones de producción, al tiempo que supervisan factores clave como el personal, el equipo, los materiales, los métodos y el entorno laboral.
Antes de almacenar los productos terminados, se realiza una inspección del 100 % de cada pieza. Se verifican individualmente las dimensiones, las tolerancias, el aspecto y el tratamiento superficial. En el caso de piezas de precisión con requisitos dimensionales o superficiales estrictos, se presta especial atención a las rebabas, los arañazos y otros posibles defectos.
Antes del envío, KGL también verifica el método de embalaje, la cantidad de piezas, el etiquetado y los requisitos de prevención de la corrosión. Los diagramas de burbujas, los datos de inspección, los certificados de materiales y los informes de pruebas de tratamiento de superficies pertinentes se archivan para facilitar futuras consultas sobre lotes y garantizar la trazabilidad de la calidad.